Desde que en 2005 se estrenase Star Wars: La venganza de los Sith, el episodio III de una de las sagas más famosas e importantes del cine, George Lucas no se ha vuelto a poner detrás de una cámara para rodar una película. De hecho, su filmografía es más bien escasa con seis largometrajes, cuatro de ellos relacionados con la saga.

Realmente, no ha necesitado hacer mucho más. George Lucas ha conseguido ser una de las personas más ricas del mundo y ganarse el éxito internacional gracias únicamente a una idea por la que peleó y lo dejó agotado: Star Wars.

Cómo empezó todo: un golpe de suerte

George Lucas nació en California, en el seno de una familia humilde y trabajadora. Aspiraba a convertirse en piloto de carreras. Sin embargo, un accidente que casi acaba con su vida terminó con esa ensoñación y le llevó a trasladarse a la universidad para estudiar Artes Cinematográficas. Un golpe de suerte para los espectadores.

George Lucas

“George Lucas en sus primeros años como cineasta” |Fuente: Flickr

Gracias a cierta influencia conseguida durante sus años de estudiante, Lucas consiguió que le distribuyesen su primer largometraje THX 1138 (1971), que no le aportó demasiado éxito. Sin embargo, otro giro de la fortuna permitió que FOX le ofreciese financiación para dos películas. Una sería American Graffiti (1973), que le valió, entre otros premios, un Globo de Oro y el reconocimiento de la crítica. La segunda sería Star Wars, un proyecto que nadie pensó que podría triunfar.

Lucas llevaba tiempo pensando en una película tipo western, pero localizada en el espacio. En su idea se mezclaba el personaje de Flash Gordon con el planteamiento de La fortaleza escondida (1958) de Kurosawa. En el contexto de los años 70, sacar adelante una película de estas características se veía todo un riesgo, ya que era una década que estaba siendo marcada por cintas como El Padrino (1972), El golpe (1973), Papillon (1973) o Alguien voló sobre el nido del cuco (1975).

Carrie Fisher

Star Wars: Una nueva esperanza, fue la película más taquillera de 1977” |Fuente: Youtube

No solo consiguió llevar a cabo una idea arriesgada, sino que también, durante la negociación con la productora, el cineasta Californiano tomó una de las decisiones más inteligentes de su vida: rebajarse el salario a cambio de quedarse con los derechos del merchandising y el derecho a rodar secuelas.

En 1977 finalmente se estrenó Star Wars: Una nueva esperanza, y fue un éxito de taquilla quedando en primer puesto de recaudación de su año. Y, sin embargo, donde más dinero se ganó fue, precisamente, en la venta de productos relacionados con la cinta. Y así fue como George Lucas se hizo rico.

 Cómo se retiró en lo más alto George Lucas

 El rodaje de la primera entrega de la saga resultó ser un verdadero tormento para el cineasta. Acabó muy cansado, física y psicológicamente, del rodaje. Además, preocupado por las críticas que pudieran originarse del estreno de su gran idea, decidió alejarse del estreno y pasar unos apacibles días en Hawái con su amigo Steven Spielberg. Allí fue donde Lucas le cedió al Rey Midas de Hollywood otra idea millonaria, la de Indiana Jones.

Mientras que Spielberg le contaba a Lucas las ganas que tenía de rodar una película al estilo James Bond, el californiano le contó una historia que llevaba fraguándose en su cabeza años y que tenía como protagonista a un arqueólogo que se enfrentaba a los nazis por la búsqueda de una antigua reliquia. George Lucas prefirió ceder esta invención para que fuese su amigo quien la rodase y quedarse él a cargo del guion y el desarrollo del personaje.

Indiana Jones

“George Lucas fue el que le idea del personaje de Indiana Jones a su amigo Steven Spielberg” |Fuente: Youtube

Aunque Spielberg se había labrado un buen éxito gracias a Tiburón (1975) y Encuentros en la Tercera Fase (1979), el largometraje que dirigió en 1979, 1941, fue un auténtico fracaso y las productoras no estaban dispuestas a que dirigiese el guion de Lucas, pero este de nuevo intercedió por su amigo y lograron que Paramount pusiese el dinero para el rodaje, además de Lucasfilm. Lo demás es historia, Indiana Jones y el Arca de la Alianza se estrenó en 1981 y su éxito fue tal que en la misma década le siguieron dos secuelas más. Y George Lucas siguió engordando su fortuna.

Cómo volvió a rodar

 Las secuelas de Una nueva esperanza, fueron rodadas por dos directores diferentes, ya que Lucas no se veía con fuerzas de ponerse de nuevo detrás de la cámara. Tuvieron que pasar 22 años para que George Lucas volviera a recuperar las ganas por dirigir de nuevo.

Nunca se sabrá si las ganas se originaron tras el costoso divorcio que vivió en 1987 o en su deseo de continuar y profundizar más la historia de los Jedi y en el personaje de Anakin Skywalker -lo cual no se puede negar rotundamente que sea así-, pero a mediados de los 90, el director se puso de nuevo a trabajar en el guion de la continuación de la franquicia.

La amenaza fantasma

“En la segunda trilogía de Star Wars, George Lucas profundizaba en el pasado de Darth Vader” |Fuente: Youtube

La amenaza fantasma se estrenó en 1999 y, con ella, todo el fandom que surgió a finales de los 70 volvió a abarrotar las salas para conocer el comienzo de la historia. Lo mismo pasó en los seis años siguientes, con los estrenos de las secuelas El ataque de los clones (2002) y La venganza de los Sith (2005). Todas estuvieron entre las cinco películas más taquilleras de su año. Dinero llama al dinero.

Cómo se desligó completamente de Star Wars

Finalmente, en 2012 George Lucas vendió su productora, Lucasfilm a Disney por 4.000 millones de dólares. La mitad de ese dinero, se lo quedó el director y la otra mitad fue ofrecida en acciones sobre Disney, por lo que Lucas seguirá percibiendo dinero pese a desvincularse completamente de su único proyecto.

Tres años después de esta fructuosa venta, se estrenó el VII episodio de la saga –recaudando más de dos billones de dólares-, cuya trilogía acabará en diciembre de 2019. Y a gallina de los huevos de oro sigue en funcionamiento. Entre cada estreno relacionado con la idea central de la saga, se han estrenado diferentes spin-offs y en EE.UU.  y una nueva serie, The Mandalorian, haciendo viral al ya conocido como “bebé yoda”.

George Lucas y JJ Abrams

“JJ. Abrams ha dirigido dos de las tres películas que conforman la tercera trilogía de la saga” |Fuente: Flickr

Por otro lado, ya se ha anunciado el lanzamiento de una nueva trilogía que continuará la saga. Y el bolsillo de George Lucas seguirá llenándose gracias a una de sus ideas más brillantes.

 Ahora, ya retirado y rico, Lucas parece totalmente alejado y ajeno al universo que creó de la nada. No hay que negarle el éxito por haber revivido el género de ciencia ficción en una década marcada por un cine más “serio”, ni el haber trabajado en avances audiovisuales que cambiaron el cine para siempre, y tampoco por ser un visionario que adivinó los gustos del público creando una historia que lo ha traspasado todo.

Sin embargo, Lucas ha demostrado ser un cineasta que no disfruta detrás de la cámara, que acaba agotado por los días de rodaje y que no es capaz de soportar la frustración tras un estreno y que, en cambio, ha sabido muy bien qué movimientos hacer para su fortuna no haya dejado de crecer.

 Puede que George Lucas sea un representante del sueño americano. Ese joven que, proviniendo de un rancho californiano, se labró su propio camino hasta que una brillante idea le hizo multimillonario y un hombre de éxito. Y, colorín colorado, desde ese día, no tuvo que trabajar nunca más.

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