Un escueto tweet anunció la noticia. Su editorial, la londinense Quercus Books, lo firmó. Philip Kerr falleció el pasado veintitrés de marzo. Sesenta y dos años. Un cáncer tuvo la culpa. Suele ser culpable reiterado estos días. Se fue uno de los escritores contemporáneos más laureados del Reino Unido. Traspasó las fronteras de lo literario con su personaje estrella, el detective Bernie Gunther. Dejó atrás un registro de obras inconmensurable. Distinciones como el Premio RBA de Novela Policiaca así lo han atestiguado.

Kerr, la vida

Philip Kerr nació el veintidós de febrero de 1956 en Edimburgo. Fue hijo de ingeniero y secretaria. Estudio en la universidad de Birmingham. En 1980 se licenció en Derecho y Filosofía. Trabajó como redactor durante la década. Su vocación literaria no concibió obra alguna hasta 1989. En su periplo periodístico, colaboró en medios como la agencia Saatchi & Saatchi. La empresa alcanzó gran esplendor con el paso del fallecido escritor. Especialmente recordada es la mítica campaña de las elecciones generales en Reino Unido que dieron la primera victoria a Thatcher.

Kerr publicó Violetas de marzo en 1989. Comenzó así una de las mejores trilogías de novela negra que se recuerdan. No obstante, él siempre detestó esta etiqueta. Los noventa transcurrieron entre la conclusión de la Trilogía Berlinesa y demás trabajos independientes. Destacan Una Investigación Filosófica o Plan Quinquenal. Asimismo, colaboró con medios británicos como el Sunday Times.

Philip Kerr Malcolm Gladwell

Philip Kerr y el ensayista canadiense Malcolm Gladwell. || wikimedia

A la par, comenzó su reconocimiento en el mundo literario. En 1993 la prestigiosa revista literaria Granta incluyó a Kerr en la lista de mejores novelistas británicos. No fue su galardón más prometedor. Literary Review le concedió el Bad Sex Award en 1995. Consiguió dar forma a la peor escena erótica recogida en el género. El Infierno Digital incluye ese pasaje. Las crónicas aseguraron que le hizo bastante gracia el asunto.

En el nuevo milenio, Philip Kerr continuó con la exitosa Trilogía Berlinesa. Las novelas del detective Bernie Gunther se sucedieron. Junto a ellas, concibió un nuevo personaje. Es el caso de Scott Manson, entrenador del ficticio London City. Se adentró así el fallecido en el mundo del negocio futbolístico. Obras como La Mano dDe Dios o Falso Nueve ganaron notoriedad por su innovador tratamiento del deporte. De igual modo, configuró la saga de novelas juveniles de Los Hijos De La Lámpara. Hizo uso de la firma de su álter ego, P.B. Kerr, para ello.

Kerr, la obra

Él mismo lo aseguró resignado en entrevistas: Bernie Gunther pagó sus facturas. Si bien Una Investigación Filosófica tuvo un cierto éxito de crítica, que no de público, no volvió a ser lo mismo. Hablar de Philip Kerr es hacerlo de uno de los detectives literarios más laureados del pasado siglo. Oro puro en forma de novela negra. Todo un sentido homenaje a los clásicos americanos. Claro está, con contextos harto diferentes. La labor de documentación realizada en toda la colección de Bernie Gunther siempre ha sido impresionante.

Era para algunos el hombre más justo de la Alemania nazi. Combatió en la Gran Guerra. Fue depurado de la Policía Criminal por desavenencias con el régimen imperante. Sobrevivió como detective privado para clientes como Heydrich o Goebbels. Un investigador parapetado entre la honestidad y el cinismo más explícito. No eran pocas sus críticas al totalitarismo alemán. No obstante, jamás dudó en saludar con el brazo en alto si lo consideró necesario. Siempre supo el paradero de los desaparecidos investigados. Muchos de sus casos eran judíos destinados a campos de concentración.

Berlín años 30 novela negra

Berlín años 30. || 3.bp.blogspot.com

Sin embargo, la concreción de detalles no compete sólo a Bernie Gunther. Es una clara seña de identidad del estilo de Kerr. Puede apreciarse en la saga futbolera de Scott Manson. Philip Kerr transmite amor por el fútbol y desprecio por el negocio. El protagonista es un futbolista retirado. Comienza su carrera de entrenador.

El escocés expone un meticuloso análisis noir por entre bambalinas de fútbol inglés. Resulta interesante reconocer las referencias a personajes reales. Tal es el caso de Joao Gonzales Zarco, jefe de Manson, y su parecido con un tal José Mourinho. A medida que se sucede la trama, el narrador describe el paisaje. Un mundo lleno de aficionados más allá de la mera pasión futbolística y de agentes duchos en evasión de impuestos.

Falleció Philip Kerr a los sesenta y dos años. Consiguió con sus novelas todo un imposible. Hizo del hombre más tétrico con uniforme negro y calavera un personaje con el que empatizar. Impasible con los nazis y compasivo con aquellos que se vieron arrastrados por esa maquinaria. Toda una lección vital envuelta en un gran envoltorio de drama y tensión. Pocos se ven así que no sean manzanas envenenadas.

Send this to a friend

[responsivevoice voice="Spanish Female" buttontext="Escuchar"] A button to read only the text surrounded by these shortcodes. [/responsivevoice]