Marinus Jacobus Hendricus “Rinus” Michels, nació en Ámsterdam el 9 de febrero de 1928. Desarrolló una magnífica carrera como jugador a nivel profesional. Comenzó su carrera el 9 de junio de 1946 en el Ajax de Ámsterdam. Previa a su llamada para el primer equipo, militó en las categorías inferiores del club desde 1940. Su posición en el terreno de juego era de delantero clásico, donde tuvo una muy buena actuación. Marcó 121 goles en 270 partidos. Ya en su primer partido con la elástica del Ajax, dejó claro que no era un jugador cualquiera. Dejó para el recuerdo 5 goles en su debut. En 1950 debutó con la elástica del equipo nacional. Sólo disputó cinco partidos con Holanda, perdiendo todos ellos.

Tras una inoportuna lesión de espalda, Rinus dejó el fútbol profesional en 1960 jugando para el modesto Ámsterdam Zandvoortmeeuwen. Pese a no ser una carrera con grandes títulos, consiguió ganar con el Ajax las ligas de 1948 y 1957, esta última ya consolidada como Eredivisie.

22 de enero de 1965, el equipo emblema de la ciudad de Amsterdam, el Ajax, se encuentra con tan solo 15 puntos en la jornada 18 de liga, en la undécima posición. “Rinus” llega al equipo con una misión clara, conservar la categoría. Michels se caracterizaba por un fuerte carácter y una profesionalidad innata. No soportaba muy bien las opiniones distintas a las suyas, haciendo de él un hombre déspota e intransigente. Con apuros, el Ajax consiguió guardar la categoría en la Eredivisie. Michels se ganó el apodo de “El general”.

Fútbol total

“Rinus” estableció una táctica basada en tres grandes pilares. El primero es la base del esquema, sin ello los otros dos puntos no serían posibles; La preparación física. El tesón y la lucha eran imprescindibles para poder llevar a cabo la idea que Michels tenía en mente.

Una vez el equipo estaba adecuado a la exigencia del entrenador, el segundo pilar era posible; presión alta. El equipo debía tener mucha influencia tras la pérdida del esférico, induciendo el fallo del equipo contrario, incluso en su propio campo. Con ello se lograba una mayor posesión del balón, logrando así que su equipo generase más ocasiones de peligro que el contrario, que apenas disponía del esférico para generarlas.

El punto final; 4-3-3 con variación constante de posición. Los jugadores del Ajax debían buscar constantemente el espacio libre sobre el campo, propiciando así la transición rápida del balón y obligando al equipo contrario a tapar posiciones constantemente. Los jugadores debían conmutar posiciones entre ellos asiduamente, lo que hacía imposible el marcaje de los jugadores.

«Rinus», un apasionado del fútbol.

Durante tres temporadas consecutivas el sueño europeo quedó evaporado. Primero el Dunkia de Praga, el segundo año fue el gran Real Madrid de los sesenta, y pese a la esperanza que los holandeses inspiraban en el tercer año, el Milán logró eliminar al Ajax. Conseguir la Copa de Europa se convirtió en una obsesión, más aún cuando el Feyenoord, eterno rival, la consiguiera esa misma temporada 69/70.

Tras conseguir la Copa de Europa de 1971 frente al Panathinaikos, Michels puso dirección a Barcelona para romper la hegemonía del Real Madrid. Pero dejó tras él un legado, consiguiendo el Ajax ganar el triplete con Kovács al mando del equipo de Amsterdam.

Barcelona

Michels llegó a Barcelona con una meta clara; parar al Real Madrid. Pero sería un menosprecio a la figura de “Rinus”. Michels plantó la semilla del actual Barcelona. Introdujo un 1-4-4-3 y repitió la misma fórmula que instaló en el Ajax. “Acosar sin tregua ni respiro para recuperar la posesión del balón, y no ceder a ningún precio la iniciativa del ataque al contrincante, contando con dos requisitos básicos: un espíritu de lucha inquebrantable y una perfecta preparación física, sin los cuales el sistema se derrumba irremediablemente”.

“Rinus” no logró ningún título en las tres primeras temporadas en el conjunto catalán. No fue hasta el año 74, justo con la llegada de su discípulo en el campo, el gran Johan Cruyff. Ese año el Barça conquistó la liga.

Naranja Mecánica

“El General” volvió a cambiar de aires. Esta vez el destino fue la selección holandesa, a la que convirtió en un equipo para la historia del fútbol.

En el Mundial del 74 consiguió el subcampeonato del mundo frente a Alemania. Su fútbol durante aquel torneo fue muy superior al resto de equipos. Llegó como favorita a la final tras vencer a equipos tan fuertes como Argentina, República Democrática Alemana y Brasil. En el minuto dos de la final ya ganaba tras un gol de Neeskens de penalti. Todo apuntaba a una nueva goleada del equipo neerlandés. En cambio Alemania logró llevarse el partido contra todo pronóstico. Breitner y Müller marcaron para el combinado alemán. De esta forma Michels no consiguió el que hubiera sido el mayor logro de la histórica “Naranja Mecánica”.

Principio del fin

Tras el Mundial “Rinus” volvió al Ajax, solo estuvo un año. También pasó de nuevo por Barcelona, donde ancló las bases que había puesto en práctica en años anteriores.. Luego entrenó en EEUU y Colonia. Volvió a la selección Holandesa, para disputar la Eurocopa de 1988. Un equipo en el que militaban jugadores de altura: Van Basten, Koeman, Gullit…

Celebración de la Eurocopa´88

Holanda ganó aquel campeonato. Se tomó la revancha contra Alemania en semifinales y venció a la URSS en la final. Tras la Eurocopa Michels volvió a Alemania, donde entrenó al Bayer Leverkusen. En 1992 se despidió de los banquillos. Murió en el año 2005 a consecuencia de un fallo cardiaco. El legado de “Rinus” Michels está hoy más vivo que nunca.

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