David Bowie ha muerto. Se ha muerto David Bowie. Parece ser que por un cáncer. Bowie fue un tipo curioso. Donde se dice Bowie puede decirse Ziggy, Mayor Tom, El Duque Blanco, Aladdin o David Robert Jones. Cada uno de los anteriores era igual de curioso. Pero quédese Bowie como referencia, que al fin y al cabo es el continuo entre tanta transformación. Fuera esta marciana o cool.

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Podrían decirse muchas cosas profundas de David Bowie a nivel musical. Sin embargo es mejor que eso lo haga un entendido. Al mero aficionado le sorprende, como posiblemente también al experto, su capacidad de evolución. Los alter ego arriba mencionados van asociados a estilos musicales muy diferentes. Por ejemplo la elegancia de un Delgado Duque Blanco pasado de rosca, que se observa en Station to Station o la psicodelia folk que encarna “Space Oddity” y el Mayor Tom. El perfil “bajo”, o Low, que junto a Eno estallaría en la trilogía de Berlín. Heroes.

Sin embargo la mayoría verán en él a Ziggy Stardust. Verán al rey del Glam. A un ser andrógino que proclamaba venir del espacio con un mensaje en clave de banda musical. Aquellas Spiders from Mars. La machacada “Starman” y “Ziggy Stardust” representan bien este papel traducido a música. Una por conocida, la otra por lo obvio.
Las drogas, un tópico, fueron algo muy presente en el inicio y apogeo de su vida musical. Es algo claro al observar escenografía y temática de sus canciones en los 70. No es una estupidez pensar que es raro que no hubiera muerto antes, como muchos hicieron. Pero no lo hizo. Se pudo resarcir y vivir una vida de verdad al fin y al cabo. Divorciarse de su novia y mujer de siempre. Casarse de nuevo con una exótica mujer llamada Iman. Tener hijos. Lo dicho, hubo espacio más allá del alter ego.

Una vida entretenida

Pero, para qué negarlo, esa es la parte aburrida. La parte que Bowie no quiso mostrar demasiado. Hay cosas más entretenidas. Su sexualidad supuso siempre una confusión. Se podría decir que estuvo condenado a ser bisexual en sus inicios. Era rompedor, libre, pomposo y reflexivo. Estaba obligado a ello. La realidad de sus relaciones estables, sin embargo y como se ha dicho, son de una dirección. Siempre quedarán los rumores con Jagger, en más de un sentido. Siempre se ha dicho que “Angie” es una referencia a la primera mujer de Bowie.3040870-inline-i-1-facebowie.gif
Otra de las cosas que llamaban la atención de David Bowie eran los ojos. Ese dualidad de tonos fruto de una pelea de escuela, de un puñetazo bien o mal dado, según se mire. El hecho es que David debió darle las gracias al autor de dicho golpe. Creó una seña de identidad perfecta para el hombre del espacio en que el inglés se convirtió una y otra vez encima del escenario.
No hay que olvidar, entre todo lo anterior, una figura intermitente pero constante en la carrera de Bowie: Tony Visconti. Su productor más característico, es uno de los culpables principales de que hoy se escriban cientos de artículos como este.


En definitiva, se pueden escribir cientos de palabras más sobre David Robert Jones o David Bowie. Algo esteril, ya que se encargó de que le conocieran bien. Los hechos pesan y, sobre todo, quedan grabados en la wikipedia. Pero no se puede negar, aunque muchos ya lo habrán dicho, que hoy ha muerto un tipo que en “cinco años” fue capaz de generar Space Oddity, The Man Who Sold the World, Hunky Dory, The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars, Aladdin Sane, Pin Ups y Diamond Dogs. Y en el año después tirar de música negra para su Young Americans. Recién estrenado su último disco no queda más que hacer dos cosas: sentir la putada que es que muera un genio y seguir disfrutando de su variada carrera.

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