“Una cosa soy yo, y otra mis obras”. Friedrich Nietzsche lo deja claro en uno de sus escritos. Aún así, aquel que aseveraba ser no un hombre sino dinamita tenía que caracterizar por fuerza a uno de los filósofos más prodigiosos y admirados de la historia del pensamiento occidental.

Como suele pasar con la trayectoria de muchos genios, su vida fue una constante lucha contra la soledad y la incomprensión. Su vivencia interpersonal estuvo mermada por el abandono profesional, la carencia de contacto social y el ostracismo. Tampoco tuvo suerte con su salud, frágil a causa de enfermedades degenerativas y crónicas. Entre sus escaramuzas ideológicas, destacó un desliz que probablemente marcaría no sólo su carrera, sino también la de su eterno antagonista: el músico y compositor Richard Wagner.

Valquiria Alemania

La valquiria Brunhilda va a visitar a Sigmund, de Arthur Rackham, 1910. || 65.media.tumblr.com

Al final de su vida, Nietzsche decidió ordenar su filosofía, clasificar su pensamiento y reafirmar su paso por esta turbulenta dimensión. De modo que tomó cartas en el asunto y produjo en 1888, libro que no vería la luz pública hasta 1908, durante su estancia en Turín, la autobiografía por antonomasia, Ecce Homo. Fue escrita con total sinceridad, sin censura ni límites retóricos y con un contenido cercano y directo. Su última bala pretendía dejar constancia de lo que había dicho y lo que no, para evitar malas interpretaciones. Por desgracia no fue así.

Nietzsche y Alemania

En el prólogo de la edición, Nietzsche asume un hecho tan sorprendente como contradictorio: “Richard Wagner ha sido, en gran medida, el hombre más parecido a mí”. No era una provocación, pues Nietzsche y Wagner fueron íntimos pero efímeros amigos.

Sin embargo, el pensador fue adquiriendo a lo largo de los años un sentimiento de repudio y nausea contra todo aquello que provenía de Alemania. Como confirma también en Ecce Homo: […] Soy ajeno a todo lo alemán, hasta el extremo de que la simple cercanía de un alemán me corta la digestión”. Ese antigermanismo es el que chocó finalmente contra el romanticismo aclamado de Wagner

Nietzsche

Caminante sobre el mar de nubes, de Caspar David Friedrich || wikipedia.org

 

Además, y por lo general, lo distanció del patriotismo y del nacionalismo alemán: “Alemania corrompe toda la cultura que toca” dice sin morderse la lengua en el capítulo denominado “Por qué soy tan inteligente”.

Aunque el cénit de la cuestión no giró en torno a la música del compositor, a la que Nietzsche se sentía absolutamente atraído, especialmente al Tristán: “de no ser por la música de Wagner mi juventud hubiese sido insoportable”. La traición de Wagner fue su condescendencia para con el pueblo alemán, su integración y vínculo con el Reich más ignorante.

Nietzsche contra Wagner

 Según Nietzsche Alemania no entendió al autor de La Valquiria ni a su teoría musical. Eso es algo que aprovechó el músico. Se empezaron a traducir los libretos en alemán. El joven Wagner cautivado por el expresionismo auténtico de Delacroix y Monet, ahora envejecía. Sucumbió a la demagogia germánica, al antisemitismo más hondo. Nietzsche jamás se lo perdonó.

Gran parte del argumento de la crítica a Wagner está basada en un ataque a la totalidad de una nación. Pero puede que no todo tenga que ser interpretado de forma literal. Puede que Nietzsche pretendiera dejar un mensaje tan sutil como universal en el fondo del asunto: la cultura no entiende de nacionalismo. Es especulación, sin duda, pero de ser así se consideraría una de las ideas más avanzadas y radicales de la época.

Tristán e Isolda

Tristán e Isolda (La muerte), de Rogelio de Egusquiza Barrena || 4.bp.blogspot.com

El guerrero incesable

Friedrich Nietzsche fue un hoplita que soportó con un ímpetu monstruoso las adversidades y barreras que se alzaban persistentemente a su derredor. En Ecce Homo así lo reconoce “Yo soy belicoso por naturaleza”. Qué remedio.

Nació en 1844 y murió en 1900.  Su padre, pastor luterano, falleció cuando Nietzsche cumplió recién cinco años. Su hermano menor expió un año después. Se aferró al estoicismo y se interesó por otras religiones. También se mostró siempre agradecidamente inspirado por Schopenhauer. Criticó la religión y la tradición judeocristiana. Sirve hoy en día como modelo de la filosofía de la sospecha y es el creador del concepto del nihilismo, pero también se le presenta como aferrado defensor del individualismo y la fuerza del hombre como potencia libre y capaz.

Wagner nietzsche

Óleo de Richard Wagner || tugranviaje.com

Destacan Humano, demasiado humano (1878), Así habló Zaratustra (1883), Más allá del bien y el mal (1886), La genealogía de la moral (1887) o El Anticristo (1888), títulos por excelencia que marcaron un antes y un después en las letras europeas.

Su obra quedará para la posteridad. Estudiosos, académicos, filósofos, pensadores, antropólogos, sociólogos y artistas siguen recurriendo a Nietzsche. Ejerce aún de gurú que alimenta las almas de los buscadores de conocimiento y, en mayor o menor medida, de la verdad.

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